El movilero Leo se encuentra en la vía pública y entrevista a Adolfo, un ciudadano mexicano que reside en Argentina hace cinco años. Adolfo se muestra optimista sobre las chances de la selección mexicana en la Copa América, expresando su confianza en que ganarán el torneo.
En un segmento cómico, Leo intenta operar una cortadora de césped, comparando la experiencia con una escena de la película Titanic. A pesar de la dificultad inicial, logra poner en marcha la máquina, generando risas entre los presentes.
El segmento concluye con Leo despidiéndose y Adolfo vitoreando a la selección mexicana, mientras Leo continúa su labor periodística en la calle.