En Kansas City, la popularidad de Lionel Messi fue puesta a prueba a través de una encuesta callejera frente a un mural del jugador. A pesar de la fama mundial de Messi, los resultados revelaron un nivel de desconocimiento sorprendente entre algunos residentes locales, quienes no pudieron identificarlo.
Se planteó la hipótesis de que la falta de reconocimiento se debe a la tendencia de los estadounidenses a vivir en una "burbuja" y a su menor exposición al fútbol en comparación con otros deportes. Sin embargo, se argumentó que figuras como Michael Jordan, Kobe Bryant y LeBron James sí gozan de reconocimiento global.
El debate se centró en si Messi es más conocido que el propio deporte en Estados Unidos, y si la imagen del jugador es más fuerte que su conexión con el fútbol. A pesar de las dudas, se destacó que la presencia de Messi está impulsando el interés por el deporte en el país.