Lionel Messi tuvo un debut soñado en el Mundial, anotando tres goles contra Arabia Saudita y superando la marca de Klose como máximo goleador en la historia de los Mundiales. Su actuación fue destacada, mostrando un gran nivel físico y una conexión especial con el equipo.
Se resalta la importancia de Messi en el equipo argentino, no solo por sus goles sino por lo que representa. A pesar de contar con compañeros de gran nivel, su presencia eleva el rendimiento colectivo. La previa del partido estuvo marcada por la presión habitual de los debuts mundialistas, pero Messi pareció jugar liberado, disfrutando del momento.
Se menciona que Messi podría haber estado pasando por momentos difíciles a nivel personal, relacionados con la salud de su padre Jorge, lo que explicaría cierta sensibilidad o emotividad durante el torneo. Sin embargo, su compromiso con la selección y su deseo de competir al máximo nivel son innegables.