Se revela que Marta posee un automóvil desde los 20 años, regalo de su padre. A diferencia de su padre, quien nunca manejó, Marta ha sido independiente en su movilidad. Ella misma solicitó a su padre que le comprara un vehículo, aunque él poseía autos con chofer.
Esta independencia se refleja en su actual manejo de una camioneta a los 100 años, lo que demuestra su vitalidad y autonomía.