Se debate si la supuesta buena relación entre Marley e Ian Lucas se traslada a la pantalla, con la posibilidad de que la química al aire no sea la esperada.
Se considera que, aunque se lleven bien en la vida privada, la dinámica televisiva es diferente y puede que no funcione como se espera.
Se enfatiza la importancia de dar espacio a nuevas figuras y que Marley, a pesar de su trayectoria, eventualmente dará paso a otros conductores.