En Líbano, la celebración de la Ashura se ha adelantado en Nabatí ante la incertidumbre sobre la duración de la tregua regional tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. La ciudad, marcada por la guerra, ha sufrido la destrucción de su histórico zoco por bombardeos israelíes.
El líder de Hezbollah, Naim Qasem, felicitó a Irán por su victoria ante Estados Unidos y recalcó que cualquier negociación con Israel debe basarse en el respeto a la seguridad mutua y el retiro de tropas israelíes del sur libanés. Advirtió que propuestas bajo pretexto de desarme no serán aceptadas.
La celebración de la Ashura se vive entre el duelo por la escalada israelí, que ha dejado miles de muertos y destrucción, y la esperanza de una mayor calma. Los organizadores buscan conmemorar la muerte del imán Hussein y desafiar a Israel, a pesar de las difíciles condiciones de vida, como la falta de agua y electricidad.