En el inhóspito ambiente de la estepa patagónica crecen pastizales y arbustos que sirven de hogar a diversas especies animales. Entre ellos se encuentran guanacos, choiques y aves como las calandrias y los sobrepuestos.
Este paisaje árido, aunque de apariencia desolada, alberga una vida silvestre adaptada a las duras condiciones climáticas de la región, mostrando la resiliencia de la naturaleza en la Patagonia.