Un hombre de 71 años, identificado como Gustavo, irrumpió en una panadería en La Plata con un hacha, causando destrozos y amenazas. Posteriormente, al intentar detenerlo su hermano, le disparó con un revólver calibre 32, errando el tiro por poco.
El agresor, que vive a 120 metros del local, gritó consignas patrióticas y rompió los vidrios de la panadería. Al ser confrontado por su hermano, sacó el arma y le apuntó a la cabeza. El hermano logró esquivar el disparo, pero el hecho generó gran conmoción en el barrio.
El hombre fue detenido en su casa, donde dijo tener esquizofrenia y entregó el arma. Existían denuncias previas por acoso a mujeres, incluyendo una joven que logró una restricción perimetral. La dueña de la panadería, Belén, expresó temor a que el agresor sea liberado y solicitó medidas para garantizar la seguridad de los vecinos.