La ciudad palestina de Hebrón, en Cisjordania ocupada, ha perdido el control sobre el sitio sagrado que veneran las tres religiones monoteístas. El ministro de finanzas israelí, Bezalel Smotrich, anuló el protocolo de Hebrón que permitía dividir el sitio entre la parte musulmana (mezquita de Ibrahim) y la parte judía (tumba de los patriarcas). Los colonos israelíes que viven dentro de la ciudad controlan ahora todo el lugar.
Hebrón es una ciudad donde la tensión entre palestinos y colonos israelíes es particularmente fuerte, debido al asentamiento israelí dentro de la ciudad vieja, donde conviven musulmanes, judíos y cristianos. La tumba de los patriarcas, también conocida como la mezquita de Ibrahim, está enterrada Abraham, Isaac, Jacob y sus esposas.
Desde la firma del protocolo de Hebrón en 1997, la administración del sitio correspondía a los palestinos, un acuerdo que Israel ha ido socavando hasta asumir el control total. Smotrich, un colono partidario de la anexión total de Cisjordania, dirige el Consejo de Planificación encargado de la colonización. El alcalde palestino denuncia esta decisión como contraria al derecho internacional.