El ministro de finanzas israelí, Bezalel Smotrich, anuló el protocolo de Hebrón, que dividía el control del sitio sagrado entre musulmanes y judíos, otorgando ahora el control total a los colonos israelíes. Este sitio venerado por tres religiones monoteístas es conocido como la Tumba de los Patriarcas o Mezquita de Ibrahim.
El alcalde palestino de Hebrón denuncia la decisión como contraria al derecho internacional. Smotrich, partidario de la anexión total de Cisjordania, busca establecer puestos avanzados en el centro de la ciudad. La comunidad internacional es llamada a intervenir para proteger Hebrón y hacer respetar los acuerdos internacionales.
La tensión entre palestinos y colonos israelíes es especialmente fuerte en Hebrón, donde el asentamiento israelí en la ciudad vieja ha llevado a que los habitantes palestinos deban someterse a controles de seguridad israelíes para acceder al lugar sagrado. Este control total por parte de Israel representa una violación del protocolo de Hebrón de 1997.