Se criticó la forma irresponsable y poco profesional con la que se maneja la información en algunos streamings, faltando el respeto a temas sensibles como la muerte.
Se contrastó esta actitud con el periodismo tradicional, que se rige por el rigor y el chequeo de datos, a pesar de ser tildado de "anticuado".
Se señaló que la comunicación no es para cualquiera y que se debe marcar un orden, distinguiendo entre el entretenimiento de un streaming y el ejercicio del periodismo.