Se investiga el femicidio de Agustina, ocurrido en el bar "Huachita" de Córdoba. La víctima habría sido drogada y abusada. El bar, promocionado por el gobierno local, fue clausurado por irregularidades eléctricas.
La investigación apunta a Barrelier como principal sospechoso, pero la defensa de la familia de Agustina sospecha de una red de trata y explotación sexual que operaba en el bar, y cuestiona el accionar de la justicia por cerrar la causa prematuramente.
Testimonios de otras mujeres que habrían sido víctimas en el mismo bar complican la situación, señalando que el lugar era utilizado para la prostitución y el consumo de drogas. La conexión entre el bar Huachita y el femicidio de Agustina es el eje de la investigación.