Inglaterra demostró ser un firme candidato en el Mundial al golear a Croacia en un partido considerado el mejor del torneo hasta el momento por su intensidad y ataque. Harry Kane brilló con dos goles, mientras que Martin Baturina anotó para Croacia, logrando un empate transitorio.
El encuentro continuó con emociones, incluyendo un gol de Rashford para Inglaterra y otro de Petra Musa para Croacia, sellando el 4 a 2 final. El partido fue descrito como un espectáculo de ida y vuelta, con una búsqueda incesante de ambos equipos.