Inglaterra debutó con una victoria en el Mundial al vencer a Croacia por 4 a 2 en un partido vibrante disputado en Dallas. El equipo inglés mostró solidez ofensiva y defensiva, destacando la actuación de Harry Kane, quien anotó dos goles y lideró al equipo.
El encuentro tuvo momentos de gran intensidad, con ambos equipos buscando la victoria. A pesar de la resistencia croata, que anotó dos golazos, Inglaterra logró imponerse gracias a una actuación colectiva destacada, incluyendo la contribución de jugadores suplentes que ingresaron para reforzar el ataque y la defensa.
La victoria de Inglaterra en su debut genera expectativas sobre su desempeño en el torneo, posicionándose como un serio aspirante al título. El equipo demostró carácter y capacidad de reacción, aspectos clave para afrontar las siguientes fases del Mundial.