La inflación mayorista en mayo se desaceleró a 2,5%, una marcada caída respecto al 5,2% de abril. Este dato es crucial ya que anticipa la tendencia de la inflación minorista del próximo mes.
La inflación mayorista refleja los precios de los insumos para la producción. A pesar de la baja, podría haber presiones en la inflación minorista de junio, aunque medidas del gobierno como bonificaciones en subsidios podrían mitigar el impacto en los servicios.
La inflación mayorista acumulada en lo que va del año es del 14,4%, y en los últimos 12 meses, del 34,5%. Si esta tendencia se mantiene, se esperan tres meses consecutivos de desaceleración inflacionaria, con consultoras proyectando una inflación minorista del 1,9%.