La inflación mayorista de mayo registró un 2,5%, lo que representa una desaceleración respecto al 5,2% de abril. A pesar de esta baja, el índice se mantiene elevado y se explica en gran medida por el aumento del 14,7% en los derivados del petróleo.
La variación acumulada en el año es del 14,4%, mientras que la interanual se sitúa en el 34%. Se espera que la baja en el precio internacional del petróleo, que pasó de 120 a 78 dólares por barril, pueda generar una futura deflación o al menos frenar el alza de precios en los productos y servicios vinculados.