El programa abordó la problemática de la hipertensión nocturna, un factor de riesgo cardiovascular significativo. Se destacó la importancia de conocer los valores de presión arterial, mencionando que en Argentina se considera hipertenso a quien supera los 140/90 mmHg (14/9).
Se explicó que las sociedades americanas han bajado este umbral, generando un debate sobre la "prehipertensión" o "ventana de oportunidad" donde no se medica pero se recomiendan cambios en el estilo de vida.
El diagnóstico de la hipertensión arterial requiere múltiples mediciones en consultorio para evitar errores, ya que el nerviosismo puede alterar los valores. Además, se mencionó la importancia de estudios complementarios como la presurometría y la polisomnografía para descartar condiciones como la apnea del sueño, que eleva la presión nocturna.
Se enfatizó que durante el sueño la presión arterial debería disminuir. Cuando no lo hace ("non-dipper") o incluso aumenta ("riser"), se incrementa el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. El tratamiento incluye ajustar la medicación, controlar el sueño, reducir hábitos tóxicos, y promover la actividad física y el descenso de peso.