Se muestra la fervorosa devoción de los hinchas argentinos por la Selección Nacional, quienes llevan la camiseta celeste y blanca durante todo el día, en diversas actividades cotidianas como desayunar, llevar a los hijos al colegio, practicar yoga, trabajar e incluso dar clases de patín.
La camiseta de la Selección se convierte en un "uniforme obligatorio" que refleja el amor por el equipo y por Lionel Messi, y que se mantiene puesto durante todo el mes de competencia del Mundial, sin importar la hora o la actividad.