El líder de Hezbollah en Líbano, Naim Qasem, descartó el desarme como opción negociable y exigió soberanía plena sobre el territorio libanés. Celebró el acuerdo entre Estados Unidos e Irán como una victoria significativa en la que no participaron directamente.
Hezbollah ha fijado cinco exigencias: cese de la agresión, retirada completa de Israel, liberación de prisioneros, retorno de desplazados y reconstrucción a cargo de Israel. Esta postura rechaza explícitamente el desarme y debilitamiento de Hezbollah, objetivo de Israel.