Se debate sobre la responsabilidad de los comunicadores en el contexto actual de los medios, especialmente en plataformas de streaming, donde la línea entre entretenimiento y periodismo se difumina.
Se critica a figuras como Florencia Peña por participar en debates de actualidad sin tener la formación adecuada, y se les insta a asumir la responsabilidad de sus palabras, especialmente cuando se trata de información sensible.
Se hace un llamado a dejar que los periodistas profesionales realicen su labor, informando con rigor y responsabilidad, en lugar de permitir que la opinión sin fundamento se imponga en el debate público.