Florencia Peña pide disculpas de corazón por sus acciones, reconociendo que no dimensionó la gravedad de sus palabras y que lamenta profundamente si lastimó a alguien.
Aclara que no trabaja de periodismo y que no sabe hacerlo, pero asume la responsabilidad de haber hablado y pide disculpas sinceras, enfatizando que no fue su intención lastimar.
Se sugiere que su accionar tuvo un componente de actuación, ya que al ser interpelada, recurrió a frases como "yo, yo, yo", adoptando un rol de víctima que no se corresponde con su responsabilidad en el hecho.