El debate continuó sobre la situación de Florencia Peña y su renuncia a Luzu TV. Se enfatizó la necesidad de que asuma su responsabilidad por la información errónea difundida sobre el padre de Messi. Se cuestionó la victimización y la búsqueda de excusas, como supuestos ataques de pánico.
Sebastián Centeno, mano derecha de Florencia Peña, defendió que ella confió en la producción y que no se le puede exigir un chequeo exhaustivo en un programa en vivo. Sin embargo, se remarcó que la responsabilidad final recae en quien emite el mensaje.
Se mencionó la posibilidad de que Florencia Peña sea escrachada en el teatro y que su estado de ánimo es muy delicado, con ataques de pánico y consultas legales. La situación pone en riesgo su trabajo y genera preocupación en su entorno.