Eduardo Feinmann expresa su total incredulidad ante las disculpas de Florencia Peña por la falsa noticia sobre la muerte del padre de Messi. Afirma que no le cree "una palabra, ni una lágrima" y cuestiona la responsabilidad de la conductora y del canal de streaming donde trabaja.
El periodista se pregunta si los anunciantes de dicho canal continuarán apoyando una plataforma que difunde información sin verificar. Considera que la situación es un "escándalo mundial" y que los anunciantes deberían retirarse por la falta de seriedad.