Se narra la inspiradora historia de Facundo Medina, jugador de la Selección Argentina, quien pasó de recolector de cartones a integrar el equipo campeón del mundo.
Medina, oriundo de Villa Fiorito, relata sus inicios trabajando con su familia para subsistir y su posterior desarrollo en clubes de barrio como Babi Futbol y La Cancha. La pensión de River Plate fue un punto clave en su formación, y su carrera profesional se consolidó en Talleres de Córdoba.
La nota destaca la resiliencia y superación del jugador, representando las realidades de muchos jóvenes y la importancia de los clubes de barrio como espacios de contención y desarrollo deportivo.