El regimiento Azov ucraniano, que resistió el asedio ruso en Mariupol en 2022, ha lanzado una nueva estrategia basada en ataques con drones para recuperar la ciudad estratégicamente ubicada sobre el mar de Azov.
Tras rendirse y ser hechos prisioneros por Rusia, los soldados del Azov, ahora operando desde un lugar no revelado, buscan vengarse y recuperar el control de Mariupol, que quedó devastada tras casi tres meses de asedio. La táctica actual se enfoca en ataques de precisión a subestaciones eléctricas e instalaciones militares.
La estrategia de Azov no busca una invasión convencional, sino una amenaza paciente y calculada, motivada por la situación de más de 700 soldados que aún permanecen prisioneros en Rusia. Los drones sobrevolando el puerto de Mariupol son un recordatorio de su regreso y su determinación de recuperar la ciudad.