España se prepara para enfrentar su primera ola de calor del verano, con temperaturas que alcanzarán máximas cercanas a los 39 grados en Madrid y afectarán a diversas localidades del sur del país. Las noches también serán inusualmente cálidas, con mínimas que no descenderán de los 25-27 grados, dificultando el descanso de la población.
Este episodio de calor extremo, que se anticipa podría ser uno de los comienzos de verano más calurosos registrados, también impactará en ciudades como Zaragoza y Toledo. Las autoridades han recomendado medidas de precaución, como evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, mantenerse hidratados y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Además del riesgo para la salud, la ola de calor aumenta la posibilidad de incendios forestales debido a las altas temperaturas y la sequedad ambiental. Los meteorólogos advierten que esta tendencia está asociada al cambio climático y a un aumento de fenómenos extremos.