Se cuestiona si Elina Constantini realmente creyó en la propuesta de Eduardo de adoptar su apellido o si fue parte de una estrategia para lograr otros objetivos. Se sugiere que Eduardo podría haber "inducido" a Elina, creando un escenario para que ella adoptara el apellido.
La conversación gira en torno a la veracidad de las intenciones de Elina al tomar el apellido Constantini, y si esto fue genuino o una táctica dentro de la disputa familiar y legal que involucra la anulación del matrimonio y el uso del apellido.