El gobierno de Estados Unidos, con el impulso de Donald Trump, anunció un acuerdo con Intel para la producción local de chips. Apple trabajará con Intel para diseñar y fabricar sus chips en territorio estadounidense.
Este acuerdo busca diversificar la base de fabricación de Apple y reducir su dependencia de TSMC. Ambas compañías mantuvieron conversaciones durante más de un año. La política de Trump busca fomentar la producción local, incluso de firmas extranjeras.