El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Chesed, anunció una reevaluación de la presencia militar estadounidense en Europa, buscando que los aliados asuman su propia defensa y transformen la OTAN en una alianza militar real ("OTAN 3.0").
Chesed criticó que la OTAN se ha convertido en un "tigre de papel" y que Europa no debe ser dependiente de EE.UU., recordando la visión original de líderes como Churchill y De Gaulle. Subrayó la necesidad de un poder militar robusto y de que los aliados apoyen a EE.UU. cuando sea necesario.
Esta nueva política coincide con el retiro de equipamiento militar estadounidense de Europa, incluyendo aviones y un grupo de portaaviones. Mientras tanto, el presidente Zelensky busca mantener el apoyo de EE.UU., y Francia ofrece su paraguas nuclear a sus vecinos ante la creciente inestabilidad.