Se expresa escepticismo sobre la efectividad y cumplimiento del reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán, calificándolo como una táctica de Donald Trump para postergar la situación hasta las elecciones de noviembre. Se anticipan "violaciones de Irán muy pronto".
Se destaca la existencia de dos poderes dentro de Irán (civiles y guardias revolucionarias) y la previsible oposición de estos últimos al acuerdo. Se argumenta que el país está agotado y necesita dinero, lo que podría llevar a las partes civiles a buscar un pacto.
Se menciona la presión de Trump sobre Netanyahu y la posibilidad de que este acuerdo incluya a Cuba y Venezuela. Se sugiere que la estrategia de Trump es mantener las cosas en su lugar hasta después de las elecciones de medio término, posponiendo decisiones sobre conflictos internacionales.