El presidente Javier Milei defiende la permanencia de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete, argumentando que sostener a su gente es fundamental y que soltarle la mano ante rumores sería un mal antecedente. Milei cree en la explicación de Adorni sobre su declaración jurada y considera que no cometió delito alguno, más allá de un error formal.
Diego Guelar, por su parte, señala que la destitución por voto de censura del Congreso es inapelable y obligatoria si ambas cámaras la aprueban, aunque la normativa no prohíbe al presidente volver a nombrar al funcionario. Sin embargo, considera improbable que Milei insista en una reelección en tal escenario.
La discusión también aborda la percepción pública y de algunos círculos cercanos al gobierno sobre el alto costo de Adorni, pero el presidente prioriza la idea de un "gobierno moral" y la honestidad de su colaborador, sin entregar a quien considera una pieza clave de su administración.