La riqueza de la fauna marina en la región patagónica se explica por la confluencia de dos corrientes marinas: la cálida de Brasil y la fría de Malvinas. Estas corrientes provocan el afloramiento de aguas profundas ricas en nutrientes.
Estos nutrientes, expuestos al sol, aumentan la producción de plancton y algas en la superficie, creando una base alimentaria que atrae a diversas especies marinas, desde pequeños peces hasta grandes mamíferos como delfines y ballenas.