La cancelación del servicio del Tren Roca en la estación Lanús provoca un efecto dominó: los colectivos se ven colapsados por la afluencia masiva de pasajeros, y los autos de aplicación elevan sus precios debido a la ley de oferta y demanda, volviéndose inaccesibles para la mayoría.
La situación es crítica para quienes necesitan llegar a sus trabajos o facultades. Los colectivos, como el Ramal 37, se anticipan saturados. Se informa que Trenes Argentinos aún no ha emitido un comunicado oficial sobre la duración de la interrupción, pero el servicio está completamente cancelado.