Continúan las revelaciones sobre el caso de la desaparición de Agostina, con nuevas declaraciones que apuntan a un posible encubrimiento y maniobras políticas.
Un testigo clave, que se identificó como Ariel, relató haber estado en la habitación donde dormía días después de la desaparición de Agostina. Según su testimonio, ingresó al lugar con una llave propia y encontró todo en orden, pero notó un detalle inusual: un acolchado de color claro en la cama, distinto al que recordaba.
La defensa de Faceta, uno de los implicados, insiste en su inocencia y sugiere que la investigación debe centrarse en otros aspectos. El abogado Medina Allende expresó su deseo de interrogar a la madre de Agostina, argumentando que ella podría tener información crucial. Paralelamente, se menciona la posible implicación de Naji, abogado de la madre de Agostina, en la dirección de la narrativa mediática.
Surge la hipótesis de "narcofeminismo" en relación con el caso, un término que añade complejidad a la investigación. La defensa de Faceta se mantiene firme en que su cliente no tiene relación con el crimen, más allá de una "cercanía" con Barrelier, y descarta cualquier vínculo con el desmembramiento de la víctima.