El servicio del Tren Roca se encuentra completamente limitado en todos sus ramales, afectando a miles de pasajeros en una mañana caótica.
Las estaciones Temperley y Constitución son puntos de colapso, con trenes detenidos y demoras que superan las tres horas. La causa principal es la reparación de un tendido eléctrico que presenta problemas desde la madrugada.
Los usuarios expresan su malestar y resignación ante la situación, calificándola de "maltrato" y "destrato". Muchos deben recurrir a colectivos, lo que implica viajes de hasta 4 horas y la imposibilidad de cumplir con horarios laborales o trámites.
Se menciona la falta de inversión y mantenimiento en la infraestructura ferroviaria como causa subyacente de los problemas recurrentes.