El servicio del ferrocarril Roca se encuentra paralizado, generando un verdadero caos en el transporte público de pasajeros. La falta de previsión y de información oficial agrava la situación, obligando a miles de usuarios a buscar alternativas de transporte que resultan insuficientes y más lentas.
Las líneas de colectivos que transitan por la zona se ven completamente abarrotadas, con demoras de hasta 20 o 30 minutos para poder abordarlas. Los pasajeros que logran subir, además, enfrentan viajes considerablemente más largos debido al tránsito y a la saturación de las arterias principales.
La incertidumbre sobre cuándo se reanudará el servicio de trenes se suma a la frustración de los usuarios, quienes critican la falta de comunicación por parte de las autoridades y la ausencia de soluciones concretas para mitigar el impacto de esta interrupción en su rutina diaria.