Se recuerda un incidente histórico en el que el canal que emitió una nota con Dalmiro Sáenz sufrió un boicot de empresas anunciantes. Sáenz realizó comentarios considerados "disparates" y "barbaridades" sobre temas religiosos durante una entrevista con Alberto Cormillot.
Como consecuencia, el canal experimentó una drástica caída en la publicidad, paralizando su actividad. Este hecho se presenta como un antecedente de cómo las declaraciones polémicas pueden afectar económicamente a los medios.