Los usuarios del tren Roca expresan su frustración ante las constantes fallas del servicio y los aumentos en las tarifas, que consideran no se corresponden con la calidad del mismo.
Algunos trabajadores temen perder el presentismo debido a las demoras y cancelaciones, y se ven obligados a buscar alternativas de transporte a menudo más costosas.
Se menciona la dificultad de conseguir colectivos en hora pico y la posibilidad de tener que recurrir a combis, que resultan onerosas.