En el mercado central, los vendedores están permitiendo que los clientes, especialmente jubilados, paguen sus compras con tarjeta de crédito o incluso les dan crédito para pagar la semana siguiente, ante la falta de efectivo a mitad de mes.
Los comerciantes explican que es una forma de mantener a los clientes habituales, a quienes conocen y que vienen regularmente. A pesar de la aparente falta de gente en los puestos, se espera que la afluencia aumente considerablemente a principios del próximo mes, cuando cobren sus sueldos.
Un cliente habitual mencionó que prefiere comprar en el mercado central para abastecerse por 15 días y hacer una diferencia, comparando los precios con los del barrio. Sin embargo, también señaló la importancia de la calidad de los productos, ya que a veces lo "barato" termina no siendo un ahorro al llegar a casa.