Se critica la política económica de Argentina, que impide la libre flotación del mercado cambiario y limita las inversiones extranjeras, a diferencia de otros países emergentes como Brasil, México y Chile.
Se señala que la falta de un mercado cambiario libre y la persistencia de un plan económico similar al de Martínez de Hoz, alejan a Argentina de ser considerada un mercado emergente, manteniéndola rezagada.
Se cuestiona la estrategia del gobierno de Javier Milei, que parece desconocer las bases de una economía competitiva y abierta al mundo, generando desconfianza en los mercados internacionales.
Se compara la situación actual con la de países como Perú, que han logrado avances económicos al despolitizar ciertas áreas y mantener políticas estables.