El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la aprobación de la ley "antitrapito" en la Ciudad de Buenos Aires. La normativa, que busca erradicar la figura delictiva de quienes cuidan autos en la vía pública, prevé multas millonarias y hasta dos meses de cárcel.
Macri calificó a los trapitos como personas que "se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a la gente de bien". La ley también contempla agravantes como la intimidación, la reincidencia, la desigualdad de género o el aprovechamiento de la vulnerabilidad del conductor, lo que podría duplicar la pena. Se espera que esta medida ponga fin a un "clásico porteño", similar a lo ocurrido con los manteros.