Se especula que un grupo de kirchneristas no quiere a Lionel Messi, y que esta animosidad se intensificó tras su saludo a Donald Trump.
Se comparó la situación con Maradona, sugiriendo que si hubiera sido él, la reacción del grupo habría sido diferente.
Se mencionó que Messi, junto con otros jugadores de la selección que no asistieron a la Casa Rosada, no son del agrado de este sector desde hace tiempo.
Se trajo a colación el caso de Kylian Mbappé, quien se manifestó contra la ultraderecha en Francia, y se cuestionó si se le apoya por su postura política más que por su desempeño deportivo.