Amalia Granata se refirió al incidente con el Loto Capulla, aclarando que sus palabras no fueron una agresión sino una reacción a una situación que la incomodó. Explicó que, si bien no le gusta ser etiquetada como conflictiva, defiende su postura firme ante funcionarios y situaciones que considera incorrectas.
Granata enfatizó que no es una persona hipócrita y que, aunque es directa, no es cruel. Respecto a los rumores de mala compañera, aseguró que no son ciertos y que cuenta con el apoyo de los técnicos y vestuaristas del programa. Ante la pregunta sobre si Capulla la desarmó, prefirió no hablar del tema, pero dejó entrever que su producción le pide discreción.