El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, defendió el memorando de entendimiento con Irán ante las críticas, asegurando que el levantamiento de sanciones depende del comportamiento de la República Islámica. Por su parte, el ayatolá Mojtaba Khamenei aprobó el acuerdo tras recibir garantías de que se salvaguardarían los derechos de Irán y los intereses del "eje de la resistencia". Khamenei afirmó que el presidente Massoud Pesachian asumió la responsabilidad de garantizar estos puntos y de no ceder ante exigencias excesivas de Washington.
A pesar del acuerdo entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra en Medio Oriente, incluyendo Líbano, el ejército israelí continúa sus ataques. Israel publicó un mapa de su ocupación militar en el sur del Líbano, con una zona más amplia que la inicialmente indicada, citando "necesidades operativas" y la eliminación de amenazas de Hezbollah. Las fuerzas de defensa israelíes buscan mantener una zona tapón y defender la frontera norte de Israel.
Hezbollah se niega a rendir sus armas y parte de la población sigue al grupo islamista, mientras un millón de libaneses permanecen desplazados. El expresidente Donald Trump ha criticado abiertamente las operaciones de Israel, acusándolo de destruir edificios innecesariamente. Vance indicó que el plazo de 60 días para un acuerdo final comenzó a contar, y el Comando Central informó del levantamiento del bloqueo sobre el tráfico marítimo iraní, aunque advirtió que los barcos permanecerán para verificar el cumplimiento.