Se proyecta que el Estrecho de Ormuz se abrirá tras el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, asegurando el flujo comercial. Se espera que Hezbollah mantenga un comportamiento disciplinado, aunque se prevén posibles violaciones por parte de Irán para fortalecerse durante los próximos 60 días.
Se menciona la posibilidad de que Irán utilice este período para obtener financiación, con 300 mil millones de dólares provenientes de países del Golfo para su reconstrucción. Sin embargo, se expresan dudas sobre el cumplimiento de estos compromisos.
La estrategia de Trump parece ser la de postergar decisiones hasta noviembre, evitando manejar múltiples crisis simultáneamente. Se incluye la posibilidad de que Cuba y Venezuela también se vean afectadas por estas decisiones, y se menciona una conversación reciente entre Rusia y Ucrania.