Se estima que 350.000 personas han perdido su trabajo debido al cierre de 26.448 empresas. Se advierte que estos trabajadores ahora deberán recurrir a la informalidad, sin derechos y con salarios insuficientes.
Se describe la difícil situación de los trabajadores, quienes se ven obligados a endeudarse para cubrir necesidades básicas como la compra de alimentos. Se critica al gobierno por no priorizar a las pymes y a los trabajadores, enfocándose en figuras como Adorni.