Se describe el ascenso a las cúpulas de la Catedral de Quito para obtener vistas espectaculares de la Plaza Grande, los tejados del centro histórico y las montañas circundantes.
El ascenso se realiza por escaleras internas y pasadizos estrechos, creando una experiencia que evoca la época colonial.
Desde lo alto, se aprecian las cúpulas y campanarios de cerca, y el ruido de la plaza llega de forma atenuada.