La firma electrónica del acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha llevado a la cancelación de la ceremonia presencial prevista en Ginebra. El presidente Donald Trump ha decidido no asistir, lo que le quita un significado simbólico al acuerdo, al menos en su presentación pública.
Este movimiento se da en un contexto de fuertes críticas internas hacia el acuerdo, tanto de demócratas como de algunos sectores del partido republicano, especialmente en el Senado, donde el senador Lindsay Graham ha sido uno de los más críticos.
La decisión de Trump de firmar electrónicamente y no asistir a la ceremonia podría ser una estrategia política para presentar el acuerdo ante la opinión pública estadounidense y el Congreso, donde aún genera dudas y oposición.