Tony relata cómo, a pesar de la exigencia física de su viaje, se impuso la meta de leer cien hojas por día para sus estudios universitarios.
Describe cómo compensaba los días que no podía leer, aumentando la cantidad al día siguiente para no atrasarse.
Confiesa que llegó a considerar tomar un autobús para avanzar más rápido, pero finalmente decidió continuar en bicicleta para cumplir su sueño.
Reconoce que la motivación para seguir adelante proviene de su objetivo de dar la vuelta al mundo y de su pasión por la aventura.