La tía de Loan, Laudelina, es una de las principales sospechosas en el caso de desaparición del menor. Se la acusa de haber mentido y plantado un falso botín para desviar la investigación.
Pérez y Caillaba, también imputados, se mostraron cariñosos en la sala del juicio, lo que sorprendió a los presentes. Se sospecha que formaron parte de una red de trata de personas.